jueves, 25 de febrero de 2010

El gobierno de Castilla-La Mancha contra la brecha digital intergeneracional

El Gobierno de Castilla-La Mancha pone al alcance de los consumidores más pequeños recursos didácticos que les orienten sobre el uso adecuado y responsable de Internet.

Ventanas, realizado por PantallasAmigasHoy en Azuqueca de Henares, el director del Instituto de Consumo, Jesús Montalvo, que, acompañado por el Defensor del Pueblo en Castilla-La Mancha, José Manual Martínez Cenzano, y el alcalde de la localidad, Pablo Bellido, ha presentado el programa ‘Ventanas. Una aventura real en un mundo virtual’.

Esta material en soporte informático y papel, editado por la Oficina del Defensor del Pueblo, explica el modo en que los niños pueden ser agredidos en sus derechos por delincuentes sexuales, agresiones que son difíciles de detectar para sus educadores y sus padres. Asimismo, alerta sobre los riesgos asociados al mal uso de Internet a los que diariamente pueden verse expuestos: contenidos nocivos, contactos con extraños, utilización abusiva o aislamiento.

El programa incluye un juego didáctico sobre las personas que los menores conocen a través de Internet, así como por una historia de dibujos animados donde una niña plantea el problema, tres juegos interactivos y dos historias gráficas con consejos sobre el uso seguro de Internet. Además, el material distribuido está compuesto por un manual de ayuda para saber más acerca de Internet, dirigido a madres, padres y profesorado que “deben ser conscientes de que la responsabilidad también es suya”.

En este sentido, el Defensor del Pueblo ha destacado que con este proyecto “hemos salido al camino de una realidad que ha provocado una gran brecha digital intergeneracional, ya que, mientras está bajando la edad de los menores que acceden a las nuevas tecnologías, hasta un 70% de los padres se consideran a sí mismos analfabetos funcionales en el uso de esos mismos instrumentos”.

Fuente: GuadaQue

sábado, 20 de febrero de 2010

La ciberciudadanía y el ciberbullying serán debatidos en mayo en San Sebastián

El problema del acoso entre menores a través de Internet y otras tecnologías (ciberbullying), será el eje del I congreso Internacional sobre Ciudadanía Digital que se celebrará en el Palacio del Kursaal donostiarra entre el 20 y el 22 de mayo, organizado por Diariovasco.com con la colaboración de Pantallas Amigas y el impulso del departamento de Educación del Gobierno Vasco, el de Innovación de la Diputación de Gipuzkoa y el Ayuntamiento de San Sebastián.

I Congreso Internacional Ciudadanía Digital

El objetivo del congreso será difundir los retos que aparecen con el uso que hacen los más jóvenes de las TIC, principalmente el ciberbullying, que será la problemática abordada en esta edición por expertos mundiales en la materia bajo el lema de 'Ciberbullying y otros retos de internet para el menor en la escuela y la familia'. Iñigo Kortabitarte, gerente de Diariovasco.com, justificó la elección de este tema por afectar a los más vulnerables: los menores.

La consejera de Educación Isabel Celaá expresó su preocupación por el ciberbullying, según advirtió «mucho más negativo que el acoso en el entorno escolar, porque el agresor no es identificable, no se conoce el lugar, ni el tiempo, ni hay testimonios. Por eso hay que lograr un internet más seguro». Comunicó también que la UE ha promovido un acuerdo de 20 empresas promotoras de redes sociales online para eliminar de ellas el ciberbullying.

José Ramón Guridi, diputado de Innovación, Marisol Garmendia, concejala de Presidencia e Innovación del Ayuntamiento donostiarra y Jorge Flores, de PantallasAmigas, coincidieron el destacar la importancia del eje del congreso por la indefensión de los menores y los problemas sociales que se generan.

Programa del Congreso: El jueves, día 20, serán las conferencias de los profesionales. El viernes, día 21, habrá conferencias y talleres. El sábado, día 22 por la mañana, será una jornada de divulgación y sensibilización, de puertas abiertas.

Fuente: DiarioVasco

jueves, 19 de noviembre de 2009

Google combate las críticas a su cuasimonopolio con una gestión más fácil de la privacidad

Con su nuevo Google Dashboard, los datos personales y las configuraciones de los diferentes servicios de Google quedan combinados en un único lugar para facilitar a los usuarios su gestión. Esta herramienta, que acaba de ser presentada, es una especie de consola para los datos personales donde los usuarios pueden cambiar sus configuraciones de privacidad, borrar datos o leer las cláusulas de privacidad de sus diversas cuentas.

Con esta medida obviamente pretende responder a las crecientes críticas a su cuasi-monopolio en el acceso a la información de Internet, como buscador, y a su mayor acaparación de todo tipo de servicios para los internautas (YouTube, Gmail, Google Maps, Google Docs, etc.).

Fuente: The Guardian

jueves, 5 de noviembre de 2009

Es necesaria una nueva alfabetización digital de los menores como ciberciudadanos activos

En Enero de 2009, la ISTTF, creada por 49 fiscales generales de Estados Unidos y MySpace, publico los resultados de un año de trabajos en un informe que resumía los conocimientos que hasta ese momento existían sobre la seguridad online. Concluyó que el ciberbullying y el ciberacoso eran los principales riesgos que enfrentaba la juventud en Internet, que no todos los niños estaban igualmente en riesgos, y que los factores psicosociales y ambientales de cada menor eran más importantes que la tecnología que estaban usando.

Según ConnectSafely, la etapa que ahora se deja atrás en el campo de la seguridad online (Seguridad Online 2.0) se dedicaba a enviar mensajes acerca de los factores de riesgo entre iguales, principalmente ciberacoso, ciberbullying y últimamente sexting, pero aún se centraba en el uso de la tecnología y no en el comportamiento como el riesgo primario que caracterizaba a la juventud como potenciales víctimas casi sin excepción. Según explican, es hora de una Seguridad Online 3.0 basada en la consideración de los menores como ciudadanos digitales, con derechos y deberes.

El estudio mencionado demuestra que el comportamiento agresivo incrementa el riesgo, y por tanto una comportamiento cívico lo reduce. Para la mayor parte de los jóvenes que no están inmersos en comportamientos de alto riesgo o conductas autodestructivas, el comportamiento ético como ciberciudadanos significa seguridad. A su vez, la alfabetización digital y mediática, y el conocimiento del medio que aporten un pensamiento crítico también redundan en una mayor seguridad. Se requiere una nueva alfabetización sobre el uso de medios digitales que se preocupe tanto por lo que se dice, produce o publica en la Red (es decir, por el impacto que tenemos como participantes activos de una comunidad online) como por lo que leemos, consumimos o descargamos.

Este tipo de alfabetización protegerá a los menores de las influencias negativas de sus iguales, de los desconocidos con malas intenciones, e incluso de la publicidad. Según un estudio del proyecto Pew Internet and American Life la mayor parte de los adolescentes ya están ejerciendo ese buen juicio simplemente ignorando las solicitudes sexuales no deseadas de sus pares y de los desconocidos.

Cuando la gente se ve a sí misma como miembros de una comunidad (es decir, ciudadanos), se comportan como ciudadanos porque se preocupan del bienestar general de la comunidad y de los comportamientos individuales y colectivos que la puedan afectar. Estas normas horizontales suelen ser más efectivas que las normas impuestas desde arriba para intentar controlar. Así, el comportamiento agresivo se mitiga y la seguridad se refuerza cuando los jóvenes reciben educación cívica, ética, sobre empatía y sobre alfabetización en medios digitales.

Como en la conocida frase de que la paz es algo más que la ausencia de guerra, la Seguridad Online 3.0 es algo más que la ausencia de peligro. Es una herramienta que empodera a los jóvenes para una participación constructiva y plena en la sociedad y en la cultura. Debe aportar maneras de usar la tecnología para aprender, colaborar, desarrollar capacidades, construir comunidad e implicarse cívicamente. No trata sólo de la seguridad frente a los riesgos y peligros de la Red, sino más bien de la seguridad que contribuya a maximizar los beneficios de una ciberciudadanía activa.

Así pues estas herramientas de la Seguridad Online 3.0 son empoderadoras porque son protectoras y viceversa. Son los fundamentos en los que asentar no sólo la alfabetización tecnológica y mediática, sino la alfabetización para la vida.

Fuente: Connect Safely e Internet Safety Technical Task Force

miércoles, 21 de octubre de 2009

Uso seguro de Internet y ciudadanía digital responsable

La educación para un uso seguro de Internet es imprescindible. Tras varios años de trayectoria, es necesario ahora un nuevo impulso que pasa por establecerla de manera curricular en el aula y por realizar una orientación hacia la formación de plenos ciudadanos y ciudadanas digitales.


Trabajo imprescindible por una infancia en red sin riesgos


En España, al igual que en Europa y muchas otras partes del mundo, desde hace varios años y con intensidad creciente, se está trabajando para la información, la sensibilización y la formación en el uso sin riesgos de Internet y también, aunque con menor énfasis, de la telefonía móvil y los videojuegos.



La necesidad de esta labor de protección de la infancia y la adolescencia se hace evidente no sólo por los datos que arrojan los estudios referidos a estos riesgos o por el día a día que se vive en hogares y aulas sino también y, en especial, por el llamamiento que desde varias instancias se está produciendo. En el plano internacional, las Naciones Unidas dedicó este año el del Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información a “Proteger a los niños en el Ciberespacio”. En el marco de la Unión Europea, en Abril pasado, la Declaración de Praga titulada “Un nuevo enfoque europeo por una Internet más segura para los niños” constataba la conveniencia de un compromiso interinstitucional de primer nivel para conseguir un entorno en línea más seguro para las nuevas generaciones.


No hay que olvidar tampoco, aunque fuera definido hace 20 años, el principio de interés superior del menor que recoge la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño y que nos exhorta a evaluar cualquier intervención, incluida el desarrollo de Sociedad de la Información, desde un prisma preferente en clave de no colisión con los intereses de la infancia.


Educación para una Internet más segura desde la escuela


Tenemos que precisar el escenario para el aprendizaje, que se puede realizar tanto de manera formal como en un contexto informal. Desde luego no son ámbitos excluyentes, pero dada la importancia de la cuestión todas las recomendaciones apuntan a que se incluya curricularmente. Hace un par de meses el propio Secretario de Estado para las Telecomunicaciones, señalaba que el sistema educativo español debería contar con una asignatura para enseñar a los jóvenes a navegar por Internet con Seguridad. En la misma línea, Vivian Reding, desde la Comisión Europea, destacaba la necesidad de incluir de forma sistematizada la formación en el uso seguro de Internet en los centros escolares.



Hacia una ciberciudadanía activa y responsable


Se venía hablando de los riesgos de Internet y ahora hay que hablar de los riesgos en Internet. Antes los niños usaban Internet y ahora viven buena parte de su vida en ella. Es necesario ir evolucionando de una solución de urgencia y adecuada a esos primeros tiempos hacia una apuesta de futuro. Por lo tanto, aunque sin abandonar el enfoque de “uso seguro” que sigue siendo necesario y es más adecuado para determinados colectivos y realidades, hay que abrazar nuevas líneas de intervención con mayor alcance y proyección en el tiempo. Hay que trabajar con intensidad en la “educación para la ciberciudadanía”. Hablar de ciberciudadanía activa o de ciberciudadanía responsable es redundante en sentido estricto pero, en ocasiones conviene cualificar en lo esencial un sustantivo tan manido como versátil y abstracto.


Es claro que, en la medida en que la Red ha cobrado mayor protagonismo, por importancia e incidencia, como entorno de socialización y convivencia se hace más evidente que niños, niñas y adolescentes van a ser más autónomos y sujetos a sus propios criterios que a los consejos paternales y paternalistas de los que nos hemos venido sirviendo. Esos consejos han cumplido su misión y la siguen cumpliendo en las edades más tempranas pero van quedando insuficientes. Por ello, además de personas informadas sobre las situaciones de riesgo y las medidas preventivas a adoptar, debemos aspirar a formar plenos ciudadanos digitales que, entre otras muchas cuestiones, sean capaces de disfrutar de sus derechos en connivencia con los derechos ajenos.


Cabe destacar que detrás de este planteamiento subyacen dos imperativos:



  • Focalizar la acción en las personas y sus actitudes y no tanto en las tecnologías que utilizan. Priorizar actitudes y valores frente a conceptos y procedimientos. Las personas prevalecen y las tecnologías cambian.


  • Considerar la seguridad en la red como una condición necesaria pero no suficiente. El objetivo sobre el desarrollo integral de las personas online debe ir más allá de eludir ser víctimas de determinados peligros para procurar el desarrollo de competencias ciudadanas sobre la base de valores sólidos y habilidades para la vida.


Ciudadanía y generación digital. Retos.


Cuando se afronta una tarea como es la educación para la ciberciudadanía responsable creo necesario comenzar por hacer un replanteamiento integral desde los cimientos. No se trata de sumar un discurso adicional o de incluir una nueva unidad didáctica en el currículo de centro. Plantear formación de ciudadanos en el nuevo contexto digital presenta no pocas dificultades.



  • La dificultad de formar ciudadanos

    • El debate está en la calle. Sin entrar en valoraciones o causas, creo que sí podemos decir que hay un porcentaje más alto de lo deseable de adolescentes que carecen de las actitudes cívicas y de los valores necesarios para ejercer la ciudadanía. Quizás no podamos aprovechar mucho de las recetas usadas hasta ahora porque no han dado el resultado deseable.




  • La concreción del concepto de ciudadanía digital

    • Es posible que no tengamos claro qué significa, cómo se materializa, el concepto de ciudadanía digital para las nuevas generaciones. La vida online ha supuesto una ruptura radical con lo anterior y, en ese contexto, se han ido creando nuevos códigos y convenciones de manera permanente. El concepto de ciudadanía incluye determinados valores universales que, acompañados de las competencias psicosociales necesarias y en función de los conocimientos y circunstancias particulares, se traduce en procedimientos y actitudes. El concepto de ciudadanía puede estar consensuado en nuestra sociedad mientras que el de ciudadanía digital se está definiendo. Los diversos estudios sociológicos han constatado el comportamiento de la sociedad y su evolución pero, sin embargo, todavía estamos tratando de saber qué hacen los nativos digitales en la Red y poco o nada sabemos del porqué. Es complicado intervenir sobre lo que no se conoce bien y que tiene indicadores de progreso difíciles de obtener.



  • Sin ejemplo, presencia ni conocimiento.

    • A diferencia de otros contextos, en el ciberespacio carecemos de varias armas fundamentales para la educación, en este caso de ciberciudadanos. Por orden de importancia, se pueden citar al menos tres recursos con los que no podemos contar:


      • un comportamiento propio que ofrecer como modelo a imitar

      • la posibilidad de presencia para la orientación, ayuda o intervención

      • el conocimiento del contexto





  • ¡Qué difícil! Sin que ellos puedan aprender de nuestra actitud, sin que podamos estar ahí para echar una mano o una reprimenda y con un pleno desconocimiento de qué es y qué se hace en la Red… se antoja misión muy complicada.


  • Las características diferentes del medio.

    • Un aspecto fundamental para el ejercicio de la ciudadanía es reconocerse y reconocer al otro como sujeto pleno de derechos y obligaciones. También lo es, en el plano ya coercitivo, la existencia de límites, de normas y leyes claramente definidas que facilitan la convivencia protegiendo nuestros derechos y estableciendo las reglas de juego. En la Red todo esto es mucho menos perceptible, más difuso y etéreo: ¿quién es el otro? ¿es realmente quien dice ser?¿cuál es el límite?¿lograrán saber que soy yo?¿pagaré las consecuencias?... Ciudadanía es implicación, responsabilidad, respeto, cuidado del otro… La despersonalización y el anonimato no son los mejores aliados de la ciudadanía. La ciberconvivencia se encuentra así comprometida con mayor facilidad.




Líneas de intervención para educar ciberciudadanos.


A la vista de lo anterior, hay tres ideas que me gustaría destacar y que apuntan más a la solución que al problema:




  • Estimular los usos socialmente positivos de la Red porque ayudan a percibir el medio como una herramienta de poder, de participación, de encuentro, de intervención enriquecedora en la sociedad. Crear dinámicas que canalicen el sentimiento de pertenencia al grupo y la colaboración en torno a estos usos puede ser un extraordinario avance.

  • Situar a los propios menores como eje y elemento activo de las dinámicas educativas. Deben ser y sentirse motores del proceso de construcción de la nueva ciudadanía, de su propio contexto online.

  • Aumentar entre los adultos el conocimiento de los usos actuales de la Red por parte de los jóvenes así como de las aplicaciones más populares. Para proteger de peligros graves a un menor en la Red no es imprescindible saber de tecnología. Sin embargo, para educar un ciberciudadano se han de conocer los usos sociales y la propia realidad digital.

  • Desde luego, es grande el envite, a la altura de los cambios y oportunidades que nos está tocando vivir. Ignorarlo es irresponsable y afrontarlo con prontitud y determinación es, sin duda, la mejor inversión para nuestra inmediata sociedad. Poco hay que decir sino … ¡ánimo y manos a la obra!



Fuente: PantallasAmigas

viernes, 9 de octubre de 2009

El rastro online: lo que se publica en Internet puede ser para siempre

«Todo lo que se publica en internet es para siempre, por eso hay que cuidar mucho los datos personales que se vuelcan en redes sociales». Bel Llodrá, coordinadora del área de cibersociedad del Instituto Balear de Innovación Tecnológica y coautora del libro Cómo gestionar tu identidad en internet, repasó en el marco de los Encuentros Cabueñes 2009 los peligros de internet para los jóvenes.

-Estamos formando a los jóvenes para que sepan cómo puede afectar a su reputación la información que publican en internet. (...) les enseñamos a gestionar y rastrear la información que aparece sobre ellos en la red.

(...) internet y las redes sociales son una herramienta muy potente de socialización y si no la dominas puedes quedar fuera de los grupos habituales de pertenencia.

Para los jóvenes existe el problema de que quienes les van a contratar en el futuro son los usuarios de las redes sociales hoy, y van a conocer muy bien cómo moverse en este ámbito. En el mundo físico no nos comunicamos de la misma forma cuando estamos en un entorno familiar que cuando estamos en el trabajo. En cambio, en internet todo es más abierto y nos comportamos de la misma forma sin tener en cuenta que nos pueden estar observando.

El potencial de las redes sociales es que nos hacen mucho más visibles, para bien o para mal (...)


Fuente: La Nueva España

Presiones sociales para el ciberconsumismo de los padres

Los padres sufren presiones sociales para la compra de videojuegos y móviles, según la psiquiatra Carmen Merina quien considera que "muchos padres no soportan la presión del grupo social y sienten que son peores porque no les han comprado a sus hijos un determinado videojuego o un teléfono móvil". Añade que los casos de adicciones a los videojuegos o a internet se suelen producir en adolescentes y en adultos, aunque el origen del problema se genera en la infancia.

Según señala se propician situaciones absurdas al comprar videojuegos y otros aparatos a niños muy pequeños, en especial, en los regalos desbordantes y desmedidos de los Reyes o por la Primera Comunión.

Los juegos de ordenador o de consolas ofrecen a los niños una gratificación inmediata, por lo que les resulta más cómodo que los juegos tradicionales, en los que tienen que pensar o hacer ejercicio físico. Esta situación se produce en niños más impulsivos y, sobre todo, en menores que pasan mucho tiempo solos, por lo que necesitan una vía rápida de entretenimiento y satisfacción.

Merina recomienda que los niños más pequeños no utilicen el ordenador o los videojuegos y, a partir de ocho o nueve años, lo ideal sería que los usasen durante 30 ó 45 minutos y sólo cuando hayan acabado sus deberes, aunque matiza que "Lo importante no es el número de horas que se dedica a estos juegos, si no que el niño diversifique su tiempo".

Fuente: Soitu